Estefanía Cabello | turismo de exteriores


Estefanía Cabello (11 diciembre, La Carlota, Córdoba, 1993). Ha residido a lo largo de estos últimos años en Nueva York, México, Reino Unido, Marruecos, Polonia y China. Aparece en antologías como Donde veas (La Bella Varsovia, 2015), La punta del iceberg (Ediciones en Huida, 2015), Algo se ha movido (Esdrújula Ediciones, 2018) o Piel fina, poesía joven española (ed. Maremágnum, 2019). Sus poemas también aparecen en las revistas Ocultalit, Estación Poesía (n.º 13) y Anáfora (n.º 15). Ha publicado 13 segundos para escapar (XVIII Premio Internacional de Poesía Joven Gloria Fuertes, Torremozas, 2017) y La teoría de los autómatas (Premio València Nova de poesía en castellano Hiperión, 2018). Fue finalista del premio Adonáis de poesía 2018 con El cielo roto de Shanghái.

turismo de exteriores

la tierra conoce tambores secos
que retumban como moscas.
Túmbate en la hierba,
observa cómo las mentiras
crecen bajo tus manos.

*

Ven a morir a algún rincón de la ciudad
donde aún florecen niños inocentes
y jazmines clavados por el centro.

*

Un niño tierno como un regazo de pan se abre ante ti
y quieres mostrarle que no hay redención
pero callas
porque quizá en eso consista la vida

 

De 13 segundos para escapar (Torremozas, 2017)

árbol genealógico

en las paredes del pasillo un papel amarillento avisa
“árbol genealógico”.
La mancha nutre el centro
y se descompone por los márgenes,
llego al borde con mis dedos
y comprendo entonces
que el miedo tiene caminos diversos y alargados

 

De 13 segundos para escapar (Torremozas, 2017)

Reciclaje natural

Multiplico mi persona,
me persigue el miedo.
Multiplico las posibilidades
de estar viva:
ensancho la palabra amar.

Busco el norte en el corazón de los árboles.
Hago el camino más fácil a la destrucción.
Multiplico las posibilidades,
me hago más débil,
como una réplica lejana
que se adentra y se pierde en el eco
del bosque, que es ya eco del bosque.

Amo, me multiplico,
abro un sendero para la destrucción.

 

De La teoría de los autómatas (Hiperión, 2018)

Única Zürn sobre fondo de primavera

He abrazado a Única Zürn en suelo extraño.
Me pareció una mariposa muerta
de la que se desprenden las alas poco a poco.

Yo sí habría sostenido tu miedo junto al umbral de la
puerta, te habría dicho ven, túmbate aquí
te dibujaré cruces en las palmas de las manos
para entender mejor las diferencias entre los sexos.

Sé que la soledad se nos antoja noble si estamos solas
pero se me antoja más noble cuando no dices nada
si, al menos, me devuelves la mirada
de animal asustado por la tormenta.

A todas mis historias le habría puesto tu nombre
si te paras aquí conmigo a mirarlas con tus ojos
que saben cómo nombrar la oscuridad.

Desde una edad tardía avisaste:
el mundo puede morir en un incendio,
arderé antes de que eso suceda.

Las cenizas hablarán de la vida más allá de la vida.

La vida no es suficiente para hablar de la vida.

A todos los críticos que decían que en ti no había locura,
si no elección estética,
¿puede elegir la grieta no formarse
y el mudo, no hablar?

 

De La teoría de los autómatas (Hiperión, 2018)