Un poema de Miguel Floriano

Miguel Floriano (Oviedo, 1992) ha publicado los libros de poemas Diablos y virtudes (Málaga, 2013), Tratado de identidad (Barcelona, 2015), Quizá el fervor (Sevilla, 2015), Claudicaciones (Sevilla, 2016), Victoria (Heracles y nosotros, 2018) y, junto con algunos compañeros de generación, Principios Organizativos del Patarrealismo Salvaje (Madrid, 2016). Sus versos se incluyen en las antologías Diversos (Asturias, 2015), Re-generación (Granada, 2016) Mucho por venir (Oviedo, 2017)  y La luz a ti debida (Oviedo, 2017).

Poemas suyos se recogen en las revistas Círculo de poesía, Estación Poesía, El cuaderno, Heterónima y Anáfora. Ha preparado, junto al poeta Antonio Rivero Machina, la antología Nacer en otro tiempo (Sevilla, 2016). Su libro La materia y la envidia ha sido galardonado con el XII Premio Antonio Gala de Poesía. Dirige Lujuria crítica, su blog personal. Ejerce esporádicamente la crítica literaria en diversas plataformas y publicaciones. Reside en Oviedo.

_

_

_

(Noli me legere)

_   

En el barro interminable
la carne impúdica se ahoga.
Hubo quien arriesgó palabras
que abandonar quisieron
las cárceles del cuerpo,
por inventar los fuegos de su tacto
en el aire vencido.
Suya la lealtad de la impaciencia,
suyo el olvido y la traición
cuando al volverse, entre el murmullo
de cantos en la sima oscura,
queda desvanecida en una ausencia sin término
realidad de mujer y etérea música.
Fue porque comprendió: este mirar es ciego.
En el bosque de las fabulaciones,
al quebrarse la rama
bajo las garras de criatura innoble,
escuchamos el grito del herrero,
ya terminado el oro de su muerte.