Poesía española contemporánea – Karmelo C. Iribarren | Por José Luis Morante

20200102_163808_0000

Karmelo C. Iribarren (San Sebastián, Donosti, 1959) es una voz de calado en la renovación de la poesía contemporánea en castellano. Su actividad laboral se ha desarrollado siempre al margen de los estamentos literarios al uso, aunque fortalece su escritura con un conocimiento profundo de la tradición realista. Suscribe la creencia de que el carácter ficticio del texto debe configurarse desde la expresión natural, el hallazgo comunicativo y un marco poético verosímil. Su corpus lírico, con prólogo de Pedro Simón, se reúne en Poesía completa (1993-2018) y ha sido publicado por la editorial Visor en 2019.

_

_

_

LA PIEL DEL AGUA

El carácter especular de los poemas de Karmelo C. Iribarren proviene de una cuidada puesta en escena al construir el protagonista verbal. Sujeto lírico y autor son siluetas complementarias. Comparten el sincretismo del discurrir y los niveles discursivos de una existencia que propicia la autorreflexión. Sobre la calma superficie de la escritura se refleja un presente continuo, dispuesto a la evocación y al recuerdo, que va llenando su retina de elementos, sensaciones  y vivencias, como si buscase en las palabras esa relación cuajada de itinerarios que enlaza realidad y lenguaje.

JOSÉ LUIS MORANTE

_

_

_

LOS PARAGUAS, LOS TAXIS

                                                                   Para Xabier Etxart

Acabo de tirarlo,

35 minutos bajo la tormenta
—esperando un maldito
taxi—
han podido con él.

Pero cómo se ha portado.

Ésa es la diferencia:
los taxis son como ciertos amigos,
nunca están cuando más los necesitas.

Los paraguas, en cambio, mueren por ti.

 

                    (De La frontera y otros poemas, Renacimiento, 2005)

_

_

_

EL AMOR

 

Como el viento que encuentra
una rendija
y se cuela en la habitación
y lo desordena todo
libros
facturas
poemas
                así llega
en la vida
el amor.

Nada es igual a partir de entonces,
ese caos
es la felicidad.

Pero un día habrá que recoger.

Suerte si no te toca a ti.

 

                   (De Ola de frío, Renacimiento, 2007)

_

_

_

VUELVE A INTENTARLO

 

                                                      Para Alberto Moyano

 

Esas mañanas de domingo,
en invierno,
a primera hora:

las calles recién regadas,
el aire fresco,
limpio,
el olor a cruasán de las cafeterías,
la locura
de los pájaros…

                           Como si la vida
te dijese:
                 mira, aquí me tienes,
vuelve a intentarlo.

 

                       (De Atravesando la noche, Huacanamo, 2009)

_

_

_

CENIZAS AVENTADAS

 

Vamos acumulando años
y ceniza,
la de los entusiasmos apagados.

Con ella,
con la ceniza, creamos
esa ilusión que llamamos experiencia,
y que sólo nos sirve,
en ocasiones,
para disimular apenas
tanta nostalgia de la vida.

Y luego, un día
llega el viento y nos dispersa,
borrándonos.

 

             (De Las luces interiores, Renacimiento, 2013)

_

_

_

UNA MAÑANA DE MIÉRCOLES

 

Hace una mañana gris,
opaca, triste. Estoy
en un bar, con un café, sentado
junto al cristal que da a la calle.
La música —suave, lejana, indiscernible—
acompaña sin pedirte nada
a cambio, ni siquiera que la escuches.
Cae una llovizna suave
—y un poco torcida— que hace
que algunos de los viandantes
no se la tomen muy en serio
y se resistan a abrir el paraguas.
Aquí dentro sólo estamos el camarero y yo,
y ahora mismo esto es lo más cercano
a un pequeño paraíso en la tierra.
Me siento casi como en el compartimento
de un tren. Si lo fuera
yo tendría un billete
hasta la última estación.

 

                  (De Haciendo planes, Renacimiento, 2016)

_

_

_

EL OTRO INVIERNO

 

Ya es raro que un poema
consiga entusiasmarme.

                                 Ahora
me sucede con ellos
como con esas calles
que cruzo cada día
y en las que siempre pasa
lo que ya pasó ayer:
casi todo me sabe a ya sabido,
me suena a ya escuchado.

No es fácil la poesía,
porque no lo es la vida,
a partir de una edad:
                                  el amor
se hace viejo, cuando no inaccesible,
los amigos desertan o se han muerto,
y en los bares empiezas a ser un bicho raro
en cuanto cae el sol.

Te vas quedando solo
con tu sombra en verano
y el invierno amenaza cada invierno
con ponerse aún peor.

Te entra el frío hasta el alma.

Y ya no esperas
ningún milagro de la primavera.

 

                   (De Mientras me alejo, Visor, 2017)

_

_

_

POR ALLÍ ARRIBA

 

Por allí arriba
cruza una bandada de pájaros.

Parecen golondrinas.

Forman
la clásica punta
de flecha.

Huyen del invierno
hacia el sur.

A ver si coincidimos
cuando vuelvan.

Serán buenas noticias para mí.

 

             (De Un lugar difícil, Visor, 2019)