Ronald Cano | Poesía y desconcierto en días de conflicto humano | Poesía de Colombia

Ronald Cano (Medellín, 10 de enero de 1983). En redes también lo conocen como Ronnie Hawkins. Desde que recuerda se ha rodeado por libros y lecturas; ha sido habitante de algunos talleres literarios de su ciudad. En 2007, recibió un premio de cultura en la ciudad de Itagüí. En 2013, el segundo Premio de Poesía Joven, organizado por El Festival Internacional de Poesía de Medellín, con su ópera prima El Animalista. Aparece en la antología de poesía colombiana y peruana En Tierras del Cóndor, en la Antología de poesía Colombiana del Siglo XX publicada por la editorial francesa L’Oreille du Loup. En 2017, publica su segundo libro de poemas Cartografía Universal.

Sus poemas han sido traducidos al francés por Stephane Chaumet y Solenne Lallia. Ha participado en Festivales como: Festival Internacional de Poesía de Medellín, Festival Internacional de Poesía de Quetzaltenango, Festival de poesía de Val de Marne de París, Festival Belles Latinas de Lyon, y Festival de poesía -Midiminuitpoésie- de Nantes. En 2019,  compartió su obra en el Festival Internacional de Poesía Contemporánea de San Cristóbal de las Casas, México.

Algunos de sus artículos y poemas aparecen en publicaciones de literatura y cultura contemporánea tales como: Periódico de la Universidad Autónoma Latinoamericana, Periódico Generación del Colombiano, Revista de Arte y Poesía Prometeo, Revista Internacional de Teatro y Literatura Alhucema de Albolote, España. Y en la Segunda Antología de Poesía, de Metáfora Editores, Ciudad de Guatemala, 2017.

Ha sido bibliotecario, promotor de lectura y gestor cultural. En la actualidad se dedica también al trabajo sociológico y a la preparación de su último libro.

CAPRICORNIO

Nací el día que me soplaron los ojos,
desde entonces dejé de mirar al universo,
caminé por los días, los palíndromos y anagramas.

Escribí varias cartas quejándome por adelantado,
tomé fotografías para no olvidar mis reclamos,
-Olvidar, es un verbo que se conjuga
con las personas que habitan la soledad-

Levanté una ciudad para gobernar sobre las bestias,
acudí al deprecio para sentirme superior
y guardé silencio en soberana indiferencia.

Un día saqué mi voz para conjurar la guerra,
pero la guerra no llegó,
tan solo el graznido de los cuervos
anunciando la venganza del paraíso.

RESISTENCIA

“Om Gam Ganapataye Namaha”
-Mantra al dios Ganesha-

Lamer un elefante hasta desintegrarlo en átomos.
Juntar los átomos con hilo y aguja
hasta formar un árbol, regarlo.
Zurcir la sombra a sus ramas, a su tronco.
Apagar la gravitación, aumentar la calefacción
y esperar a que brote una cosecha de gente.
Recolectar cada uno de sus frutos, o resignarse a la caída.
Predicar la presencia de Dios en el elefante.
Olvidar que lo divino es un accidente de la genética.
Evitar cualquier flujo de conciencia, virus o subordinación.
Enredar la palabra hasta convertirla en laberinto
(Crucificar al contradictor).

MOLUSCOS DENTRO DEL FÓSIL

A Silvio Rodríguez

La Era no ha parido nada.
Llegó tarde en un tren láser de combustión atómica, eructó.
Con las trompas ligadas
se bajó fumando un cigarrillo mentolado en la estación
veintiuno.

Alguien, en medio del comité de bienvenida,
posteó un grito enmascarado en sus orejas llenas de cera:

-¡Las manos pasaron a la historia! ¡Viva la prótesis de la idea!

Los machos de las hordas migratorias rieron
con su rostro cubierto por el hollín que caía de su falda.
Las mujeres en cambio, habían esperado la vida
para tomar sus tacones y su lipstik carmesí.

Con varios abortos, algunas erupciones en la cara
con más de dos guerras de experiencia,
se fijó en los niños que jugaban con sus computadoras
alrededor de su concha fosilizada,
y tropezó.

HERMANO

Me negué a comer el pan, a repartir consuelo.
Me adjudiqué los principios rectores de la gravitación
y de la caída,
floté sobre la hierba para evitar los gusanos
me convertí en campo de batalla y en abrazo.
Sobre mí sangraron todas las revoluciones.

Eché un vistazo por la oquedad de mi pistola
encontré un caleidoscopio en el hermetismo del día.
Figuré en el tiempo como la palabra que se olvida,
me volví gesto y adicto a las religiones.
Entendí que la devoción y los crucigramas son lo mismo.

Ayuné con los reclamos de la gente,
me senté en la roca donde todos se sentaron,
preferí no abrir la puerta, hacerme el loco,
me entregué a las limosnas y a las limosinas.
Dejé de tropezarme con la lengua para retornar al poema.

PROMESA A BRIGITTE BARDOT

Cuando el comunismo acabe,
te compraré un elefante rojo,
lujoso como los del circo.
Montaremos juntos.
Colgaremos nuestra ropa sobre su trompa
y tú te colgarás sobre la mía.

Si este cataclismo acaba
te juro, por la tumba de Lenin y de Mao,

por la boina del Che,
por la sudadera del comandante Chávez
¡y por las barbas de Fidel!

Que nuestro paquidermo será tan fuerte
como un pueblo libre, pero libre de verdad.
Nada qué ver con los animalitos domésticos
que en otros tiempos también he prometido a otras mujeres.