Poesía argentina – Valeria Pariso

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Valeria Pariso. (Muñiz, Provincia de Buenos Aires, 1970) Coordina talleres de poesía y el ciclo de poesía en Bella Vista. Algunos de sus poemas fueron traducidos al portugués y al italiano.

____Publicó los libros de poesía: “Cero sobre el nivel del mar” Ediciones AqL (2012), “Paula levanta la persiana”, Ediciones AqL (2013); “Donde termina esta casa”, Ediciones de la Eterna (2015), “Del otro lado de la noche” (2015) Editorial El Mono Armado, “Triza” (2017) Editorial Detodoslosmares, “La trilogía: Uva negra/ Mascarón de proa/ El castillo de Rouen”, Vela al viento Ediciones patagónicas (2018), Zarmina (inédito) Primer Premio de Poesía del Fondo Nacional de las Artes 2019.

____Sus poemas fueron incluidos en distintas antologías, entre ellas “Antología de poesía iberoamericana actual”, Ed. Ex Libric, España, 2018; “Antología Federal de poesía de la provincia de Buenos Aires”, del Consejo Federal de Inversiones.

____Administra el blog de difusión de poesía contemporánea https://laficciondelolvido.blogspot.com.ar

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8

Lo último que intenté
fue la caligrafía japonesa.
Quise escribir palabras
como juncos, cangrejo,
algo real como grano de arroz.
Con la mano derecha
mojé el plumín en la tinta,
dejé caer una gota
que pesaba más que un colibrí,
toqué el borde de vidrio
con el filo plateado,
y apoyé con ternura
el misterio en la hoja.
Dice Sayuri que su paciencia
ancestral también tiene límite,
que no quiere enseñarme
nada más,
que otra vez,
otra maldita vez,
puse tu nombre.
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9

El día que Sayuri me enseñó
que existen plantas de té
que viven en estado de penumbra
porque son cubiertas
con pantallas de caña
o grandes telas negras,
tés de sombra,
tés que crecen despacio
porque no tienen luz,
ralentizados,
tés que al cosecharlos
con la primavera,
en el paladar se vuelven
dulces como jade de rocío,
así dijo Sayuri,
jade de rocío,
ese día entendí
que el deseo
funciona como el té.
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14

Haz un pozo en la nieve.
Con la punta del zapato, haz un pozo en la nieve.
Hunde con fuerza el pie.
Siente la forma en que la nieve
cede
frente al peso firme de tu cuerpo.
Quita el zapato del pozo.
Sacúdete la nieve del pantalón frío.
Mira el pozo.
Mira la nieve que rodea el pozo.
Mira el pozo.
Algo de pasto vive en el fondo.
Mira el pozo
Podrías poner ahí tu corazón,
dormirlo como un pájaro en un nido blanco.
dormir tu corazón en un nido blanco,
sobre todo el invierno.
Mira el pozo.
Mira toda la nieve que lo rodea.
Mira la nieve que rodea el pasto
que vive en el fondo del pozo.
Tu coraje se parece al pasto
y eso es bueno.
Tu ilusión se parece al pasto
y eso es alentador.
Tu corazón se parece al pasto.
¿Qué hace tu corazón verde
en un nido blanco?

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15

Oigo esta voz, no quiero usarla más
cuando te hablo.
Tengo los pies mojados
y el cuerpo no responde
si le ordeno calmarse.
Tiemblo de frío.
Dejé marcas de agua en las baldosas
que van
del patio a la cocina.
Fui y abrí la heladera.
Sentí la claridad con que el cuerpo recorre
la visión de la muerte.
Cerré los ojos y pronuncié tu nombre.
Oí la misma voz. El mismo aullido.
Quisiera detonarla con el dolor adentro.
Que una corriente eléctrica la acabe.
Que la voz salga limpia, distanciada.
Y no sepas quién soy
ni qué te estoy diciendo.

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Colaboración enviada por Carolina Massola