Dina Grijalva | Minificciones

Dina Grijalva (Ciudad Obregón, Sonora, México) Doctora en Letras por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Nació en Ciudad Obregón, Sonora, pero ha elegido la ciudadanía de Ficticia.  Ama a los Cronopios, cultiva un bonsái y sueña con habitar en Liliput. En la primavera de 2008 visitó Buenos Aires y nació como minificcionista, desde entonces es hacedora y promotora de ese maravilloso género.

______Realizó una estancia postdoctoral en la Universidad de Salamanca y ha impartido conferencias en la Universidad Nacional Autónoma de México, la Universidad La Sapienza, de Roma; la Universidad de Salamanca, entre otras. Participó como ponente en congresos internacionales en la Universidad de Kentucky, la Universidad de Palermo, la Universidad de Santiago de Chile, la Universidad La Sapienza, de Roma, la Universidad Nacional y Kapodistríaca de Atenas, la Universidad de La Laguna, en Tenerife, la Universidad Nacional Autónoma de México, la Universidad de Guadalajara, la Universidad de Nuevo León, la Universidad de Sonora y en el Instituto Sinaloense de Cultura.

______Entre sus libros académicos se encuentran: Eldorado: Mito y evocación en la narrativa de Inés Arredondo; Eros: Juego, poder y muerte; y Literatura y violencia: Lo real pavoroso en cuentos de Julio Cortázar y Luisa Valenzuela. Por otra parte, en la minificción, están sus libros: Goza la gula, Las dos caras de la luna, Abecé sexy, Mínimos deleites, Miniaturas salmantinas y Cuestión de tiempo. Publicó la antología de cuentos eróticos Cuentos de dulce voluptuosidad y  una antología de minificciones eróticas bajo el título Eros y Afrodita en la Minificción.

______Muchas de sus minificciones se incluyeron en una veintena de antologías publicadas en España, Colombia, Argentina y Perú. Sus textos han sido traducidos al mixe, zapoteco, mixteco, griego y francés. Actualmente, Dina Grijalva es catedrática de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Sinaloa y pertenece al Sistema Nacional de Investigadores de México.

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En la gaceta nos complace compartir parte de sus textos para deleite de los lectores:

De México a Buenos Aires y viceversa o de la tinga al tango y todo lo demás

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Viajé a Buenos Aires y acompasé allí mi corazón (y todo lo demás) al latir de un bello
rubio. Con él conocí ciudad, paraíso e infierno.
Al regresar a mi país, extravié la maleta, me robaron el bolso y del dichoso rubio, ni sus
luces.
Ahora lloro sin tango, sin tinga y sin tanga.

Elegía ensangrentada (o por ellos)

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El Estado en este estado no es eficaz, ni efectivo, ni eficiente. Esquiva estimular el estudio, evita exhortar, explicar, explorar lo estimable. No emana educación ni se empeña con empuje en emplear, ni se esmera en elevar estudiantes, ni ejerce el edificar, no encauza ni enaltece el engrandecimiento, ni esclarece, ni equilibra: es errático, es estrecho, es estafa.
El efecto es que la esperanza es escasa y endeble. En Escuinapa, en Elota, en el ejido, el
espacio se enrarece, se ensombrece, se ennegrece.
El empacar, envasar, embotellar y embarcar estupefacientes, el enviciar, el
embriagar se enseñorea. Enmascarados, embozados o sin embozo, los expendedores de
estupefacientes enloquecidos emboscan, embisten, exterminan, eliminan y ejecutan
efebos, estudiantes, no estudiantes, empleados, edecanes, esposas, esposos, embarazadas.
Con ensañamiento los esconden, esparcen, emploman, embolsan, encajuelan, enlodan,
enlonan, encortinan, encobijan, encintan, entamban, entierran, entapetan. Esto empeora, es estremecedor y espeluznante.
Este entrañable estado está enlutado. Esperemos el emerger de la esperanza.

Desafío a la geometría

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Realizaron el experimento sobre una cama que era un perfecto paralelepípedo rectángulo.
Se colocaron de manera horizontal y paralela y demostraron que dos paralelas pueden
encontrarse a través de una perpendicular (¡qué palabra!) que no solo las une.

Declaración

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¿Recuerdas que querías ser una Margarita Gautier?
Rubén Darío

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No, yo no quiero ser una pálida Margarita Gautier
Ni provocar una guerra como Helena
Ni ser una guía como Beatriz
Ni inspirar a poetas como Laura
Ni vivir esperando al esposo como Penélope
Ni morir de amor como Julieta
Ni ser idealizada como Dulcinea
Ni amante de reyes como Cleopatra
Ni apurar el arsénico como madame Bovary.
No, yo solo quiero cantar mi canción.

Twiter griego
Mi mamá me mima. Mimo a mi mamá.
Edipo

Final de novela
Una reciente investigación indica que cuando Emma Bovary estaba a punto de ingerir el
arsénico, recibió la noticia de la muerte de un tío olvidado y de una herencia fabulosa.
Tirar el veneno, viajar a París y armar una librería fueron sus acciones inmediatas.
Se rumora que seducía a los lectores jóvenes; este dato no ha sido corroborado.
La misma investigadora afirma que Ana Karenina no se lanzó bajo un tren.

Amorosa
Me he ido enamorando casi sin darme cuenta. El mío es un amor dulce. Ahora que he
descubierto mi enamoramiento me dejaré ir, como un río que corre hacia el mar. Cultivaré mi amor como cuido mi jardín.
Estoy enamorada de mí misma. Disfruto los atardeceres conmigo, antes de ir a la cama me invito una copa y en la plenitud de la noche, desnuda y sudorosa, me duermo entre mis brazos.

Obsesión
Elegí la minificción como mi género literario y desde entonces mi pasión por lo mínimo es total: abandoné mi gran casa construida en medio de una alameda donde tan feliz fui. Ahora vivo en una buhardilla cultivando un precioso jardín, en él un bonsái da sombra a unas briznas de hierba. Contemplo y acaricio a mi caniche mini toy, mientras tomo mi petit dejeuner.