Las cinco etapas del matrimonio según Rosario Castellanos | Por Diana Sánchez

Rosario Castellanos Figueroa (1925-1974), escritora mexicana destacada del siglo XX. Vivió 16 años en Comitán, Chiapas, es decir, su infancia y parte de su adolescencia. Sus padres eran César Castellanos Vallejo, un ingeniero de personalidad imponente, dueño de una plantación de café y de un ingenio azucarero. Por su parte su madre fue Adriana Figueroa Abarca, una dama que se dedicaba al cuidado del hogar y a la costura. La señora Figueroa se sentía en deuda con don César Castellanos, puesto que él la sacó de la pobreza y la integró a una buena sociedad. Rosario fue la primera hija del matrimonio, posteriormente nació Mario Benjamín quien a los siete años de edad murió de un ataque de apendicitis. La muerte de su hermano fue un determinante que marcó la personalidad de la escritora.

¿Estás a punto de casarte o cazarte?

¿Cómo vas con ese tóxico amor propio? ¿Ya te miraste al espejo y te viste feo (a)?

No está usted para saberlo ni yo para contarlo, el próximo 7 de agosto se cumplen 45 años de la muerte de Rosario Castellanos Figueroa. Escritora mexicana que sus letras fueron marcadas por la soledad, la muerte, el destierro parental y una nana.

Todo individuo inconscientemente pasa por distintas etapas en su vida, unas tantas amenas y desagradables, sin embargo al final de ellas suceden dos eventos fundamentales: 1. El individuo ha aprendido una lección y 2. Se genera  un cambio significativo en su personalidad emocional.

La vida de Castellanos estuvo marcada por tres desplazamientos afectivos importantes: el de sus padres, el de su cónyuge, Marco Guerra y el de su hijo Gabriel Guerra.

Su matrimonio con Ricardo Guerra duró 13 años, en él Rosario vivió dos abortos y como en todos los matrimonios padeció de la infidelidad, estas situaciones la llevaron a presentar desórdenes mentales. Tiempo después se hizo embajadora de Israel y ahí por motivación de los López Miarnau escribió El Eterno femenino (1973).

La obra está clasificada por la propia autora como farsa; ésta se divide en tres actos, a su vez, cada uno de los actos están constituidos por escenas que llevan una cronología, estas escenas llevan un nombre constituido bajo las costumbres y estereotipos que impone la cultura mexicana sobre la mujer.

A continuación Castellanos y La expresión de la libertad te revela los más oscuros secretos del matrimonio:

En primera instancia para llegar al matrimonio no necesariamente hay que estar enamorados, contextualicemos las situaciones reales por las que una mujer se une para “toda la vida” con un hombre.

  1. Embarazos no deseados: la mayoría de las parejas jóvenes unen sus vidas por un embarazo debido a que el papá con ideas tradicionalistas exige a los jóvenes que se casen para que el niño tenga “estabilidad económica y emocional”.

  1. Por negocios: se escucha cruel, ¿cierto? Sin embargo es la realidad. Dos individuos deciden unir sus vidas por negocios, por conveniencia económica, por todo, menos por amor.

  1. Por amor: aquí surge un enamoramiento, una conexión ancestral entre dos personas y ambos deciden unir sus vidas ante la sociedad, la ley y la religión.

Una vez llegando al matrimonio, la situación cambia y dicha relación marital pasa por cinco etapas:

  1. Luna de miel

Es la noche más importante para el matrimonio (claro, si la mujer es virgen) porque ocurren dos eventos fundamentales: 1. La mujer, después de tanto tiempo, por fin se entrega al hombre y 2. La mujer por fin conocerá su cuerpo, sus funciones y obligaciones.

La virginidad es un aparato social que dictamina a la mujer como pura y casta para llegar al lecho matrimonial. La única actitud lícita de la feminidad, es la espera. Y si la mujer no llega casta, se enfrenta al reproche e indignación del marido.

  1. La anunciación

Un movimiento brusco, un antojo insatisfecho y un milagro ocurrió, el matrimonio está esperando un bebé. Nueve interminables meses de reposo, de dependencias, precauciones, ritos y tabúes.

Y es que dicen que la máxima felicidad y realización de la mujer es conseguir marido, generar la maternidad y tener una casa hermosa.

  1. Cruda realidad

Rosario nos muestra una analogía entre los muebles viejos de una casa y la dueña de la casa, hay un deterioro. La cruda realidad se refiere a que la mujer no podrá tener su casa como una tacita de cristal. La mujer deja de atender a sus necesidades personales, se enfrenta a la infidelidad del marido y a la total responsabilidad de los hijos.

  1. Crepusculario

La mujer se encuentra deteriorada por los años, los problemas y los hijos. Acorralada y reprimida por su pasado. Empeñada inconscientemente en reprimir a sus hijos obligándolos a hacer “lo correcto”, es decir, seguir el mismo patrón.

  1. Apoteosis

Los años pasaron y la cabeza de la mujer parece una cebollita blanca, los gatos o cualquier otro animal hogareño le hace compañía, porque los hijos finalmente formaron sus familias y el marido murió antes. La única satisfacción que tiene esta cebollita blanca es consentir a sus nietos para que después regresen odiosos a sus hogares.

Podemos visualizar las cinco etapas o skecths donde se muestra la situación dramática que implica el matrimonio: la frustración, el rol maternal, la desilusión amorosa, la represión sexual y la sumisión. La mujer mexicana piensa que con el matrimonio se solucionan los conflictos internos, pero lo que Castellanos nos plasma en este primer acto es una mezcla entre la cruda realidad y el humor, es decir, exagera las situaciones que nos impone la sociedad, muestra una visión cruda de la realidad femenina.

El libro es interesante, tanto por su contenido como por su estructura. Castellanos construye las situaciones cotidianas que vive Lupita (protagonista de El eterno femenino). Una vez ya conocidas las estepas oscuras del matrimonio, tomate el tiempo de conocerte y conocer para que no te pase lo que a Castellanos: buscaba sentirse amada sin haberse amado primero ella.