Hiram Barrios | Detritus

Hiram Barrios (Ciudad de México, 1983). Escritor y traductor. Ha publicado los libros de ensayo El monstruo y otras mariposas (UNAM-Naveluz, 2013), Las otras vanguardias (UANL, 2016) y el título de aforismos Apócrifo (Ajenjo, 2014; 2ª. ed., UNAM-Naveluz, 2018). Es autor del poemario Una noche… (en prensa). Preparó la antología bilingüe Voces paranoicas. Bitácora inédita de Eros Alesi (Cuadrivio, 2013) y dispuso la edición crítica Gotas tóxicas. Aforismos y minificciones de Sergio Golwarz (Cuadrivio, 2015). Compiló, asimismo, Lapidario. Antología del aforismo mexicano (FOEM, 2015).

Sus textos han aparecido en revistas, periódicos y suplementos culturales de México, España, Argentina y Colombia. Algunos de sus aforismos se han traducido al inglés, el italiano, el portugués y el serbocroata.

_

_

_

_

_

Detritus

_

_

Escribir corto, para concluir antes de hastiar.
NICOLÁS GÓMEZ DÁVILA.

_

_

_

Detesto que me ignoren, pero más que me pongan atención.

Anuncio en el zoológico:
“Eres humano: no necesitas demostrarlo”.

Cada persona debería ser libre de escoger la forma de morir. Dentro de unos años a nadie le importará cómo moriste (como hoy a nadie le interesa cómo vives).

El éxito desata un ruido que no permite descubrir la sabiduría oculta en el silencio que acompaña a un verdadero fracaso.

Las mascotas que enferman en casa mueren de “humanidad”.

Pudiste ser bueno, pero elegiste ser feliz.

Ríos, antes aluviones de vida, son hoy pantanos donde se acumula nuestra podredumbre.  

Mente sana in corpore insano.

Filosofía, el género literario más ficticio.

El pensamiento de nuestra especie es un miasma, por más que se pretenda ser “positivo” u “optimista”, nuestras ideas siempre terminan en un estercolero. Por eso es necesario recurrir a la pasión, a la irracionalidad de las emociones; sentir el mundo siempre limpia el exceso de mugre.

Nos quejamos de todo, todo el tiempo. Nuestra felicidad siempre está más allá. Esperamos el ascenso, el reconocimiento, la fortuna, el dinero o el placer, y al obtenerlo, sólo abonamos los campos de la inconformidad. Y son tan fértiles.  

La cultura, ese instrumento de barbarie.

¿Cualquier día es bueno para morir?

Guardar silencio debería ser instinto de supervivencia. ¡Cuántas tragedias podrían evitarse!

“Nunca he cometido la bajeza de inculcar el amor por las letras (lo que sea que eso signifique). Nadie, después de escucharme, decidiría dedicarse a ellas. ¿Para qué perder el tiempo leyéndolas, o peor aún, estudiándolas? No entiendo a los que se jactan de haber encaminado a una persona a la nada. No tienen vergüenza.”
Profesor de Literatura.

Esa pareja es aberrante: abrazos, besos, “palabras de amor…” Los típicos recién casados que se pasean por el mundo como si todo fuera perfecto. Pero ya vendrá la mentira, la infidelidad, el abandono o cuando menos la rutina. Tendrán su merecido

El aforismo, esa providencia del diablo.

Los talleres literarios son en realidad grupos de autoayuda. Nada bueno puede salir de ellos. Un optimismo, pálido y mediado, suele ser el único beneficio que otorga a los más crédulos.

Sobremesa 
Hablar mal de la gente, criticar al prójimo o enjuiciar al vecino son los postres que mejor se sazonan.

Convertir a la mujer que amas en tu esposa es un acto sucio del que no te perdonarán los dioses. Es precisamente lo que no debes hacerle a una mujer que amas.

Oxímoron: Cristianismo Ilustrado.

Describir sus vicios y defectos, enjuiciar al que despreciamos, el que nos aturde o se opone a nuestros deseos —ese que podríamos llamar “enemigo”—, y terminar, indefectiblemente, hablando de nosotros mismos…

Hasta para fracasar se necesita entrega.

Desentenderse, huir o culpar al prójimo suelen ser vistos más como actos de cobardía que como meras medidas de precaución.  

Proverbio: las mieles de la sabiduría. Aforismo: las hieles de la duda. Masacres, violaciones, secuestros, asesinatos y todo tipo de vejaciones que suceden a diario y uno ingenuamente podría pensar que vivimos una crueldad nunca antes vista. Un vistazo a la historia, apenas unos siglos atrás, y se verá que nuestra época es la más “decente”.

Caramuel: “¿Qué es el lenguaje? Un enjambre de abejas”.

Vuela la vida: vela al viento.

El escritor puede indagar en los astros celestes o en las cucarachas de las cloacas. Cuestionar a unos no significa ignorar a los otros, pero cada ya uno decide a qué le dedica tiempo.

Tu enemigo se disfraza al otro lado del espejo.

Contundente y sin aspavientos, el fracaso tiene mucha dignidad.

Nota en el frigorífico:
“Agriar las páginas con un aforismo en las mañanas, para no amargarse el día”.

¿Esperar es una virtud?

Joder sin fines lucrativos, sólo por el placer de fastidiar.

Escribir y escribir y escribir… Y después de tantas palabras, nada decir.