La noche se disipa en octubre: Nayeli Rodriguez Reyes 

Nayeli Rodriguez Reyes (San Felipe, Baja California, 1992). Licenciada en Lengua y Literatura de Hispanoamérica por la Universidad Autónoma de Baja California. Obtuvo el segundo lugar del Premio Nacional al Estudiante Universitario “José Emilio Pacheco” en la categoría de poesía. Tiene publicados dos libros de poesía: El amor es rosa y su mitad es gris (Gíglico Ediciones, Tijuana, 2012) y Paroxismo (Pinos Alados, Mexicali, 2018). Su trabajo literario se encuentra en Bicromato Flyer Literario, Revista Tijuana Poética, Simulacro Revista de Humanidades, La Poesía Alcanza para Todos, Bitácora de vuelos, Ballenas en Hormigueros. Antología Hispanoamericana de Minificción (Editorial Ojo de Pez, 2014), entre otros. En el 2013 sus cuentos fueron seleccionados en el XI Congreso Nacional de Estudiantes de Literatura: “Costas, cumbres y costumbres”. Universidad de Colima y en el XI Encuentro Nacional de Estudiantes de Lingüística y Literatura (ENELL): “Bienvenidos al ombligo de México”. Lengua y literatura: el centro de todas las cosas. Universidad de Aguascalientes. Participó en el Programa literario de Sala de Lectura Cecut 31 Feria de Libro de Tijuana, 2013, en el III Y V Encuentro de Literatura Regional de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la UABC (2013 y 2015) y en el IV Encuentro para Jóvenes Escritores Tinta Fresca 2018.

 

 

 

 

2 de octubre de 1968

 

La sangre salpicada por los muros

——————————la explanada con los cuerpos

los cuerpos que flotaban en asfalto

—————————–gritos   voces    llantos

 

nadie olvida

————el rumor de la tormenta, los labios mojados

que levantaban cien plegarias

————————————las velas     los aromas

 

el plomo en las espaldas

——————————–dolores en la sien

dardos de agonía

 

la sed…

——————————–el balazo en la ventana

los abrazos a último minuto

 

sus lágrimas de fuego cortándoles el rostro

——————————————-besándoles las manos

 

mientras las estrellas se perdían en nieblas escarlatas

————————————————vientos lúgubres

y ríos de huesos dejados al olvido

 

——————————las costras consumidas caen de las costillas

de un gobierno maldecido.

 

 

 

 

La noche se disipa en octubre

 

Es octubre

y las noches descienden

como sombras

como exageradas olas que golpean

mis brazos agrietados

 

Es octubre

y las noches gotean

sobre la alfombra estelar

 

cada gota es una estrella

que se desprende

de la luna

 

Es octubre

y las noches se fragmentan

en miles de piezas cósmicas

 

cada pieza es una luciérnaga

que se embriaga

que se apaga

se desliza

sobre el muro

 

se desploma

irremediablemente

sobre el agua.

 

Es octubre

y las noches son más cortas

el tiempo envejece

como un árbol de duraznos

 

Es octubre

y puedo decirte

que esta fe intensa dentro mi pecho

crece

se edifica sobre los cimientos de la Iglesia

 

Esta fe intensa dentro de mi pecho

Lo dice: “Creerás lo que yo creo”

“Mi Dios será tu Dios”[1].

 

Es octubre

y besaste mis labios metálicos

cuando menos lo esperaba

sentí el sabor a chocolate amargo

que sale de tu lengua

 

Es octubre

y las noches

se desprenden por completo

ya no hay noches

no existen las noches

prevalece el sol y la luz

la intensidad del cielo.

 

 

 


[1] Referencia bíblica, Rut 1:16: “Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios”.