Lustra: Ezra Pound | Traducción de Juan Arabia

Ezra Pound (nacido en 1885 en Hailey, Idaho, una pequeña ciudad de los EE.UU.), poeta, traductor (políglota), mentor (de autores como Joyce y Eliot), editor (The Egoist, Blast) y político de la economía. Enemigo de toda forma de positivismo, luego de viajar por Europa abandonó sus estudios doctorales y su beca para instalarse definitivamente en el exilio de Londres. Sumergido en la pobreza, en Inglaterra se hizo amigo de Yeats, dictó algunos seminarios, financió sus primeros libros y colaboró en diversas publicaciones. Básicamente hizo un escándalo (como Rimbaud en París), escribió muchísimo y, a pesar de sus escasos recursos, gritó a favor de su existencia y de sus hermosos cantos. No nos confundimos al hablar de Pound como un gran publicista: encontró a tantos amigos como enemigos, y llegó a cercar el mal gusto de la época. Su agresión hacia The Times, como a otras tantas instituciones, literatos y medios, fue explícita: “¡Burlémonos de la presunción vanidosa de The Times: risotada! / Que les baste a los reseñadores amordazados: / será buena la paga cuando las lombrices serpenteen en sus órganos vitales”.

Lo cierto es que Pound cosechó mundialmente una fama muy temprana: véase si no la foto que tomó Hopper para la revista Life de 1920 (¡Pound, con sólo 35 años, posando soberbiamente como una celebridad!). Nadie hubiera pensado que ese mismo joven, veinte años después, terminaría encerrado en un manicomio de los EE.UU. O algo más cruel: algunas versiones atestiguan que fue capturado y exhibido públicamente por los norteamericanos en una jaula de hierro, diseñada exclusivamente para que no pudiera ponerse de pie.

De forma desafortunada –tampoco original, si pensamos en Clare, Lowell o Schubert–, éste es uno de los gastados tópicos con el que la historia nombra al poeta: “locura”. Una supuesta “locura” alegada, en realidad, para que el autor no vaya a prisión; y que a su vez responde de forma causal al segundo de los tópicos que me gustaría enumerar: “fascismo”.

Si bien Pound inició su travesía en Londres, más tarde la siguió en París, para finalmente instalarse en Italia, y si bien en Italia continuó con su actividad literaria, comenzó a alternar sus versos con ensayos sobre economía, obsesionado por su teoría de la usura (ese interés excesivo que no está relacionado con la producción).

Hacia 1940, cuando estalla la guerra, Pound comienza con una serie de trasmisiones de propaganda política por Radio Roma. Su principal enemigo, al que consideraba el mayor de los criminales, era el propio presidente de los EE.UU., Roosevelt. Lo que queda claro es que Pound estaba en contra de la usura y la traición de la verdadera herencia americana: soñaba un paraíso terrestre con un sistema económico justo, sin necesidad de recurrir a la revolución.

Cuando terminó la guerra Pound fue arrestado por traicionar a su patria. En 1945, una pericia psiquiátrica lo salvó del arresto, y fue recluido en el manicomio de St. Elizabeth.

En esos 12 años continuó con su actividad literaria, publicando libros y traducciones, conformando una estética sistemática (influida por Cátulo y Rimbaud). Incluso recibió, en medio de su encierro, el Premio Bollingen de Poesía.

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LUSTRA (1916-1917)

 

 

Es difícil imaginar que un completo extraño, sin padrinazgos literarios ni medios financieros, haya inaugurado su campo de batalla en Londres. Después de autofinanciar su primer poemario en Venecia (cuenta T.S. Eliot que se hizo con papel sobrante de una partida utilizada para una historia de la Iglesia), llevó algunos ejemplares a Inglaterra y los distribuyó en la prensa especializada. Sorprendente o no, le cabe al Evening Standard uno de sus primeros reconocimientos públicos: “Después de los versos triviales y decorosos de la mayoría de nuestros decorosos poetas, este poeta parece un trovador de Provenza en una velada musical en las afueras de la ciudad…”.

Rápidamente Pound, y sólo por sus propios méritos literarios, comenzó a insertarse en el campo literario de Londres y publicó su segundo libro. Muchos medios de comunicación, como English Review o Daily News, comenzaron a elogiar la poesía de Pound. Otros, entretanto, comenzaron a criticarlo, incluso aconsejando al poeta que tuviera “un poco más de respeto por su arte”. Las críticas más fuertes, sin embargo, llegaron desde Nueva York, donde reprobaron sus versos y su estilo de forma irónica y despreciable.

Lo cierto es que Pound había logrado, como pocos poetas en la historia, captar la atención de sus enemigos en el momento mismo de la emisión de su obra. Y Pound (¡por supuesto!) aceptó el duelo, accedió a la guerra, y para eso utilizó (más bien sacrificó) su corona poética. Sus versos –que hasta ese momento eran herméticos, de diversa adaptabilidad métrica, eruditos– comenzaron a desnudarse y a exponer de forma más directa las opiniones de Pound. Se trata de la etapa de Lustra (1916-1917), posiblemente el libro más autorreferencial y agresivo del autor, donde encontramos diversas y explícitas respuestas hacia aquellos que reprobaron sus primeros trabajos: “USTEDES fueron alabados, libros míos, / porque yo acababa de regresar del campo; // Conmigo llevaba unos veinte años de retraso; / por lo que encontraron una audiencia preparada. // Yo no los repudio, / y tampoco repudio a su progenie. // Aquí están, sin pintorescos recursos; / Aquí están, sin que nada arcaico los aceche. / Vean lo que los periodistas escupieron, / Vean la ira de los profesores, / Vean cómo las mujeres bonitas los insultaron”.

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LUSTRA (Buenos Aires, 2016)

 

 

Cuenta Noel Stock que a principios de 1916 entregó Pound la mecanografía de Lustra a Elkin Mathews, quien, al parecer, la envió al impresor sin haberla leído adecuadamente. En mayo recibió Pound una carta de Yeats diciendo que tanto Mathews como Clowes, al haber leído los poemas en las pruebas de imprenta, habían quedado horrorizados. Yeats estaba de acuerdo con ellos respecto de los poemas “violentos”, aunque no respecto de los indecentes. Pensaba que se debía permitir que un hombre fuera tan indecente como gustara.

Siguiendo las anotaciones de Richard Sieburth5, existieron dos primeras ediciones de Lustra en Londres editadas por Elkin Mathews en 1916: ambas con modificaciones, y poemas censurados por el mismo editor (poemas como “Salutation the Second”, “The Temperaments”, “The Lake Isle”; entre otros). Hacia 1917, sin embargo, apareció una edición privada en Nueva York, editada por Alfred A. Knopf (Ezra POUND, Lustra of Ezra Pound, with earlier poems, New York, A. A. Knopf, 1917), con todos los poemas publicados en su versión original, con excepción del poema “The Temperaments” que fue excluido. Esta edición y traducción está basada en esta última versión de Knopf de 1917, con la inclusión de “The Temperaments”, y todos los poemas censurados y omitidos en las ediciones anteriores.

 

—Juan Arabia, Junio de 2016.

 

 

 

 

 

TENZONE

 

Will people accept them?

 ****(i. e. these songs).

As a timorous wench from a centaur

*****(or a centurian),

Already they flee, howling in terror.

 

Will they be touched with the truth?

*****Their virgin stupidity is untemptable.

I beg you, my friendly critics,

Do not set about to procure me an audience.

 

I mate with my free kind upon the crags;

*****the hidden recesses

Have heard the echo of my heels,

*****in the cool light,

*****in the darkness.

 

 

 

TENZONE

 

¿Las aceptará la gente?

 *****(es decir, estas canciones).

Como una doncella temerosa de un centauro

******(o un centurión),

Escapan, aullando de terror.

 

¿Serán perturbadas por las verosimilitudes?

*******Su virgen estupidez no puede ser tentada.

Les ruego, críticos amigables,

No traten de conseguirme un auditorio.

 

Desposo mi libertad sobre los riscos;

*******los rincones ocultos

Escucharon el eco de mis talones,

******en la fría luz,

******de la oscuridad.

 

 

 

 

ORTUS

 

How have I labored?

How have I not labored

To bring her soul to birth,

To give these elements a name and a centre!

 

She is beautiful as the sunlight, and as fluid.

She has no name, and no place.

How have I labored to bring her soul into separation;

To give her a name and her being!

 

Surely you are bound and entwined,

You are mingled with the elements unborn;

I have loved a stream and a shadow.

 

I beseech you enter your life.

I beseech you learn to say “I”

When I question you:

For you are no part, but a whole;

No portion, but a being.

 

 

 

ORTUS

 

¿Cómo me esforcé?

¡Cómo no me esforcé

Para darle a su alma un nacimiento,

Para darle a estos elementos un nombre y un centro!

 

Ella es hermosa como la luz del sol, y tan fluida.

Ella no tiene nombre, ni lugar.

¡Cómo me esforcé para lograr separar su alma;

Para darle un nombre y un ser!

 

Seguro te encuentras atada y aprisionada,

Mezclada con los elementos que aún no nacieron;

Yo amé a un arroyo, a una sombra.

 

Te suplico que entres en tu vida.

Te suplico que aprendas a decir “yo”

Cuando yo te pregunte:

Porque no eres una parte, sino un todo;

No una porción, sino un ser.

 

 

 

 

 

THE SPRING

 

Cydonian spring with her attendant train,

Maelids and water-girls.

Stepping beneath a boisterous wind from Thrace,

Throughout this sylvan place

Spreads the bright tips,

And every vine-stock is

Clad in new brilliancies.

************************And wild desire

Falls like black lightning.

O bewildered heart,

Though every branch have back what last year lost,

She, who moved here amid the cyclamen,

Moves only now a clinging tenuous ghost.

 

 

 

 

LA PRIMAVERA

 

Primavera de Cidonia con sus asistentes de tren,

Melíades y ninfas del agua.

Avanzando bajo un fuerte viento de Tracia,

A través de este silvestre lugar

Extendiendo las puntas brillantes,

Y cada cepa es

Vestido de nuevos esplendores.

******************************Y el salvaje deseo

Cae como un relámpago negro.

Oh, corazón desconcertado,

Aunque cada rama tenga de nuevo lo que perdió el último año,

Ella, que se trasladó hasta acá en medio del ciclamen,

Ahora sólo mueve un tenue fantasma aterrado.

 

 

 

 

 

ALBÂTRE

 

This lady in the white bath-robe which she calls a peignoir

Is, for the time being, the mistress of my friend,

And the delicate white feet of her little white dog

Are not more delicate than she is,

Nor would Gautier himself have despised their contrasts in whiteness

As she sits in the great chair

Between the two indolent candles.

 

 

 

 

ALBÂTRE

 

Esta mujer en bata de baño —que ella llama peignoir—

Es, por el momento, la amante de mi amigo,

Y los blancos y delicados pies de su pequeño perro

No son más delicados de lo que ella es,

Y ni el mismo Gautier hubiera despreciado sus contrastes en la blancura

Cuando ella se sienta en la gran silla

Entre dos indolentes velas.

 

 

 

 

 

CAUSA

 

I join these words for four people,

Some others may overhear them,

O world, I am sorry for you,

You do not know these four people.

 

 

 

 

CAUSA

 

Reúno estas palabras por cuatro personas,

Tal vez algunos otros puedan oírlas,

Oh mundo, lo siento por ti,

No conoces a estas cuatro personas.

 

 

 

 

 

A PACT

 

I make a pact with you, Walt Whitman—

I have detested you long enough.

I come to you as a grown child

Who has had a pig-headed father;

I am old enough now to make friends.

It was you that broke the new wood,

Now is a time for carving.

We have one sap and one root—

Let there be commerce between us.

 

 

 

 

UN PACTO

 

Hago un pacto contigo, Walt Whitman—

Ya te detesté bastante.

Me dirijo a ti como un chico que creció

Y que tuvo un padre testarudo;

Ya estoy en edad de hacer amigos.

Fuiste tú el que cortó la madera nueva,

Ahora es tiempo de tallarla.

Tenemos una sola raíz, la misma savia—

Que haya comercio entre nosotros.

 

 

 

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