La era del fármaco: Franco Bedetti

Franco Bedetti, nació en Casilda, Santa fe, en 1993. Se desempeña como corrector de Saga (revista de la escuela de Letras de la Universidad Nacional de Rosario). Publicó poemas y cuentos en El imperio de la libélula (Rosario), Literatosis (Rosario), Sonámbula (Salta), Clonazepan Libertario (Buenos Aires). Su poemario Pan obtuvo la tercera mención en el concurso de la Municipalidad Rosario Felipe Alndana (2013), al igual que su nouvelle inédita Lobotomía en el concurso municipal de narrativa Manuel Musto (2014). Participó del Festival de Poesía Joven (APOA) en la edición del 2013 realizada en Buenos Aires, y en la edición del 2015 realizada en Rosario. Presentó en el “I Encuentro de Estudios Latinoamaericanos sobre Otras Literaturas” (Universidad Nacional de Rosario) una investigación sobre Baudelaire titulada: “La Potencia de la Fascinación”. Actualmente está escribiendo una novela por entregas titulada “Pichaçao” la cual se está publicando mensualmente en www.revistacamalote.com (Rosario). En 2018 publicó su poemario “La era del fármaco” con Editorial Bunker (Rosario). En marzo de 2019 “La era del fármaco” será reeditado por Editorial Artificios, de la ciudad de San Francisco de Campeche (México). Fue invitado por la Universidad Autónoma de San Francisco de Campeche para realizar la presentación de dicha reedición. En mayo de 2019 asistirá invitado por la Fundación Pablo Neruda al “Tercer Festival de Poesía La Chascona 2019” (Chile).

 

 

 

 

I

Si nuestras cabezas no explotan

Si logramos maniobrar la sangre,

si nos venden analgésicos,

si cuidamos las formas,

la cajita musical seguirá sonando

y la bailarina girará el tiempo

que los astros necesiten

para continuar sus pasos.

Si aún se tuviese

ciega fe en la magia

le pediría a las palabras

una humilde demostración;

si la existencia no es este cascote

contra un ejército de paredes reventando;

si las puertas abriesen de cara al canto.

 

 

 

 

(Tierra)

 

 

Dormí las horas que duerme

un perro de tapera al sol;

me aglutiné al suelo

untando mi cuerpo con saliva,

y la sombra imposible del desierto

usurpó la selva.

 

 

 

III

 

Miopropan S

Trimebutina y Simeticona,

maten a cualquier precio,

Trimebutina y Simeticona,

no hay suelo,

Trimebutina y Simeticona,

No importa el placebo,

Trimebutina y simeticona

estallemos,

Trimebutina y simeticona,

les agradezco,

Trimebutina y simeticona,

desarmen la cuchilla del tiempo.

 

 

 

 

IV

 

“Doctor can you help me cause I don’t feel right

better make it fast before I change my mind.

Doctor can you help me cause I don’t feel right

better make it fast because there ain’t much time.”

 

Cold Cold Cold Cage the Elephant.

 

 

Una muela para el poeta

que Impaciencia ha subyugado,

y ya per Tanta Palabra abnegado

necesita una muela nueva.

 

Que Frusciante se repliegue

-como en un vuelo amortiguado-

sobre el semblante del desdentado

y musicalice el cuadro.

 

Es hora.

 

De batas blancas la sala se llena,

Frusciante chilla el retorno del tiempo,

no queda nadie ni hay sentencia,

solo el pedido de una muela.

 

 

 

 

Ara

 

Siempre

tengo el mapa de nuestra geografía

impreso en el pecho

en tinta de calamar

o en lápiz de tela,

con cada rincón refulgiendo.

 

 

 

 

VIII

 

Escribo porque sí

porque tengo ganas;

el calor no me deja pensar,

porque no paro, porque no paro escribo.

 

Sabemos Bretón que corregías

no engañaste a nadie:

a ninguno

Te reconocemos el reconocerle

a Lautréamont,

en la mesa de disección,

la máquina de coser y el paraguas,

ese coito alquímico indecible

con la lengua de los monjes,

ese splash de asociación onomástica.

Reconocemos el grito

y cuando ese grito no es sólo campana;

te hubiese imaginado en las luces,

te buscaste en Ilumicaciones,

te recordamos procaz.