En el agua del tiempo: Alejandro Rejón Huchin

Alejandro Rejón Huchin (Mérida, 1997). Fue becario del Festival cultural ISSSTE-INTERFAZ los signos en rotación ciudad de Mérida 2016 en la categoría de poesía. Editó la Antología de poesía yucateca contemporánea publicada en la revista Círculo de poesía en el 2016. Actualmente dirige la revista literaria internacional Marcapiel. Poemas y artículos suyos han sido publicados en revistas como: La raíz invertida: revista latinoamericana de poesía(Colombia) Almiar (España), TriploV (Portugal), Letralia (Venezuela) Ómnibus (Granada, España, Atelier (Italia), y en las antologías:  de poesía: Love My Religion publicada por la editorial Vishwabarati de La India (2018) Interfaz (Editada por círculo de poesía (2018),  Poetas en el cosmovitral editada por el H. Ayuntamiento de toluca (2018) y Poetas Allende de los Mares, editada en españa (2019). Ha participado en distintos encuentros literarios, como el XXII Festival Internacional de poesía de La Habana, Cuba. (2018), el festival internacional de poesía contemporánea san Cristóbal de las casas Chiapas y el primer y segundo festival internacional de poesía Jose Maria Heredia en Toluca durante el 2017 y 2018. Fue director del encuentro nacional de poesía joven Naufragio en Marcapiel en la filey 2017 y actualmente director del Encuentro Internacional de literatura y educación para la facultad de ciencias antropológicas de la UADY . Poemas suyos han sido traducidos al italiano por el poeta Antonio Nazarro, al catalán por el poeta Joseph LLeixà Fernandez y al Árabe por Ali Almeri.

 

 

 

 

Niebla de sol

Donde la boca del alba siembra tus labios

el agua corre hasta el caudal del sueño,

desata toda tu piel y calla la noche

como un alma que gime

sobre los focos de aceite

que tiñen los espejos,

disipan todas las aguas en tu color

despertando en lienzos donde

los bondadosos racimos se abran

como la revelación ante los ojos,

figuras de ángel se incrustan en los tallos

hasta que tu vientre anidando poros

dispersos en los pastos de aire donde va nuestra vida

refracta una gota de ceniza

como todas las lecturas

del barro que transporta nuestra carne.

 

 

 

El viento es un hilo plateado

 

En el fondo del alma,

duele como el corazón

de la llovizna que decrece en el estero.

nos hemos quedado huérfanos ante el azul

de nuestros sueños

y hemos sido un espejo que sangra en el fondo de la carne,

un enigma que se astilla en el relámpago de la sed.

 

 

 

En lo más profundo de nuestro abismo

 

encontramos la carne alucinando en lo mortuorio

como cenizas que se funden con la memoria,

que reposan en la esquizofrenia de la luz

ante el celuloide que entreabre los sentidos,

los coloca en el desvelo de las aves

que se adhieren al oído del silencio

en que la noche fragmenta nuestros huesos.

 

 

 

Lago volátil

 

Las mujeres saben que el sueño

descalzo sobre el umbral

no es una piel de algo

sino la espora deglutiendo

todo el paisaje inamovible:

la nieve que es líquido vientre

de flor eyaculada desde la superficie.

se vierten desde las bisagras

como un diluvio que consagra toda la

amputación del cardumen,

y piensan el latir desde una sombra que arrecia las nubes,

acarrean todo ese arroyo

donde sangran las espigas,

dejando el todo al aire:

ciénega retratada.

 

 

 

Busco en tus espejos la sombra del agua

 

la línea de los árboles

en la que se perdieron las palomas

para borrar la piel.

lejos del amanecer la vida parte entre las sombras

como un alrededor que se inhibe,

tus pupilas son  hojas

que se rompen en el pecho transparente de la tierra

-raíz de la noche-,

hasta colmar de miel los níveos manantiales

que las aves se destilan

sobre la grieta de los sauces.

 

 

 

Una muchacha desnuda en la plazuela

 

Y la tarde hierve entre los lagos de los techos,

Las hojas azules del agua han cortado el incesto fugaz de las esquinas

Y las mujeres caminan el incendio voraz de un ombligo de luna en un

Fragmento de sueño.

 

 

 

Bajo la brizna de la infancia

 

un jazmín llueve en su espalda

y se connotan las imágenes como fulgor

de otro lago que mece las sombras

en el agua del tiempo.