Variación 44 de un verso montalbettiano: Andrea Muriel

Andrea Muriel (México DF, 1990) Poeta, traductora y editora. Ha traducido varios libros entre los que se encuentran el poemario Dímelo de la poeta norteamericana Kim Addonizio, la novela Las personas de mi ciudad del italiano Andrea Alì, así como el libro La imperfecta maravilla de Andrea de Carlo. Fue becaria de la Fundación para Letras Mexicanas en el área de Poesía (generación 2015-2016). Actualmente se encuentra cursando la Maestría en Letras Inglesas de la UNAM. Instagram: andreamuriel_ Twitter: @andreamuriel_

 

 

 

 

El poema que le prometí a tu espalda

 

Recostada a tu lado

observo tu nuca

y la curva que poco a poco

se transforma en tu cuello.

Acariciar tu espalda

me hace pensar en Central Park.

Detrás de mis ojos cerrados

veo árboles altos en lo que parece ser

una postal de invierno.

Tú y yo nunca hemos estado

en Central Park pero creo reconocer

el paisaje de alguna película

y recorro con mi memoria la escena

de un libro de Richard Yates.

Tú y yo

nunca

estaremos en Central Park.

La última noche es un cliché

y sin embargo tengo los dedos helados.

Tu espalda no se parece en nada

a Central Park pero cierro los ojos

y me parece que me adentro

cada vez más, siento la brisa helada,

los copos de nieve cayendo

poco a poco

sobre tu cuello.

 

 

Heineken en la regadera

 

Me pongo la toalla en la cabeza como un turbante.

-¿Te da miedo estar conmigo?

Él suelta el rastrillo y me agarra las nalgas

como si nunca

las hubiera tocado.

-¿Quieres ser mi novio?

Sus pupilas se dilatan.

 

De fondo, música de suspenso

como en las películas

cuando pasa algo importante.

 

 

 

Stalker

 

Veo las fotos de cuando estábamos juntos.

Me acuerdo de las de esa fiesta a la que fuiste sin mí

y en la que te veías tan guapo.

Cuando llegaste conmigo,

me ayudaste a redactar mi tesis

pero yo sólo podía concentrarme

en lo hermoso que habías sido unas horas antes,

en el modo en que existías cuando no estabas conmigo.

¿Cómo serás ahora?

Nunca subiste demasiadas fotos a FB,

a pesar de lo vanidoso que eres y las tantas selfies

que guardas en tu celular.

Intento buscar las fotos que me enviabas por WhatsApp

pero claro, hace algunos meses las borré

para no tener la tentación de verte tanto

que pudiera arrepentirme de alejarte de mí.

Nunca me sentí más bonita que contigo,

creo que era el brillo cobrizo de tu piel

o tus ojos nerviosos al dejarme.

Qué peligro nuestros cuerpos juntos.

Por eso no te llamo, por eso sólo te busco

en tus redes sociales para saber de ti

a través de un filtro virtual.

No sé si me gustas más en blanco y negro

o a color, pero me gusta tu nariz,

aunque sea un lugar común

porque a todas tus exnovias les gusta tu nariz.

Te ves muy guapo en tu foto de perfil

pero a esa no le di like

porque cuando la subiste ya no estábamos juntos.

Creo que sigues adelgazando

y veo que has vuelto a hablar con aquella chica.

No es que me importe, pero veo

que también hablas con una nueva chica en Twitter

y quisiera decir que me da gusto, pero es raro.

Ahora ella es quizá la más guapa del mundo

por tu piel y tus manos y esas cosas.

¿A cuántas bromas locales no contestaré

aunque las entienda? ¿Por qué me cuido tanto

de no retwittearte cuando hablas de dinosaurios

y el amor?

Ese tuit sería un gran primer verso, te habría dicho entonces,

y hubiéramos escrito más poemas en la regadera.

También habríamos hecho alguna nueva locura,

mandado una foto al grupo de nuestros amigos

y ellos serían cómplices una vez más

de lo cursis que nos volvíamos juntos.

Hoy me conformo con verte de vez en cuando

a través de un filtro de Snapchat

husmeo en tu historia de IG

y me como las uñas esperando no verte,

haciendo lo posible para no encontrarte

en la vida real.

 

 

Variación 44 de un verso montalbettiano

 

Quiero amarte

hasta que el sol

y las estrellas

 

y que no sea mentira.

 

 

Ex

 

P piensa que lo corté para poder escribir poemas sobre nuestra ruptura

F piensa que me falta saber más de la vida para estar con él

D me dijo que en diez años volveríamos a encontrarnos

D cortó con su novia y quiso volver a buscarme

D decía que al saber lo que estoy leyendo podía prepararse para saber mi humor

que no le gustaba que fuera tan influenciable

aunque mi mayor influencia era él

todas las D son diferentes nombres

P era tan dramático que me decía lo mismo que a sus ex que eran mis amigas

los P también son distintos

A a veces me busca y yo no estoy segura de su intención

L me dijo que me va a esperar toda la vida

L no existe

no estoy segura de si D existe

tal vez P y F se harían buenos amigos si no hubieran tenido que ver conmigo

o si F no se hubiera muerto

me refiero a otro F

ojalá estuviera aquí ese F

o el otro

quizá si P dice esas cosas de mí es porque me conoce

o quiere pensar que me conoce

porque así configura lo que él es

me gustaría que A supiera hablar español

porque es muy raro tener sexo sin hablar

absolutamente nada

aunque a veces es mejor eso

que tener sexo sin querer

y fingir que sí quieres

y decir cosas que no quieres

no voy a decirles con quien hice eso alguna vez

o si lo hice con todos

en realidad quisiera usar más letras J R L

pero no quiero escribir sobre ellos

¿cómo puedes saber si realmente me refiero a ti?

o si cambié tus iniciales por las de él

mi ex del que menos quieres saber

tal vez hago lo mismo con todos

las mismas bromas en las mismas películas

los mismos gestos en la cama

¿por qué crees que eres tan importante?

¿y si no?

a veces confundo a P con G

todos saben que me gusta la pizza

aunque tal vez le gusta más a D

al segundo D

¿y si…?

a veces no recuerdo nuestra última noche juntos

¿y qué?

¿a poco tú sí?